Multitasking y trabajar más y más duro

Una de las consecuencias del bombardeo constante de información que recibimos hoy en día desde el mail, celular y medios tradicionales es que sentimos la urgencia de responder instantáneamete.

Nuestra mente busca la satisfacción de sentirnos incluídos en la conversación del momento y sentimos haber logrado algo cuando mantenemos a raya cada notificación del celular y respondemos cada mail.

El problema de esto es que nunca llegamos a pensar más alla de los próximos minutos, estamos funcionando en forma reactiva y no tenemos control de nada.

El día tiene 24 horas para todos y podemos intentar hacer más en menos tiempo hasta cierto punto, reduciendo las horas de sueño podemos resistir hasta cierto límite y lo mismo pasa cuando reducimos horas de ejercicios y esparcimiento. Nuestra mente comienza a perder capacidad y agregar más horas de trabajo nos da un retorno decreciente.

Cada hora más de trabajo nos da menos trabajo realizado luego de algunos días de esfuerzo excesivo.

La capacidad de enfocarnos y concentrarnos es vital en la economía moderna donde debemos ser especialistas pero a la vez generalistas, tener herramientas potentes pero ser capaces de entender situaciones fuera de nuestra area de confort.

Controlar el ritmo de información pasa a ser vital, no bombardear a otros para poder reclamar espacios de tranquilidad y razonamiento sin interferencias es el primer paso.

Por sobre todo, debemos gestionar nuestro tiempo en forma conciente y no en forma reactiva a las notificaciones constantes que nos bombardean.

  • Generar espacios de al menos 30 minutos donde no se chequea el correo ni el celular. Estos espacios deben estar concentrados en el horario en que veamos nuestra mente funciona mejor. En mi caso es en la mañana.
  • Agendar reuniones y repaso de mails en el horario donde vemos que nuestra capacidad de concentración es menor. En mi caso es alrededor de las 15 hs.
  • Decidir cuando vamos a hacer un sprint, determinar el alcance del mismo y de cuantas horas se compone. Nunca entrar en un sprint de jornadas de 16 horas sin haber especificado a nosotros mismos el objetivo final y un deadline.
  • Intentar de automatizar o delegar tareas que nos generan mayor satisfacción pero son triviales y no hacen a lo fundamental de nuestro trabajo.

 

twitterpinterest